Periodismo e Historia

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Archive for the ‘Cultura’ Category

Un pedacito de Da Vinci llega a España y revoluciona en su primer día

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No ha tenido una vida fácil; ha sido una mujer que ha estado años desaparecida, a la que han escondido y que incluso fue raptada por los nazis de la Alemania de Hitler, pero hoy ha llegado a Madrid con el mismo gesto con el que el genio renacentista le diese forma a su rostro, y lo ha hecho escoltada por el propio Ejército polaco como una mujer de la más alta alcurnia. “La dama del armiño” descansará de sus viajes en la capital de España hasta el 4 de septiembre de 2011, concretamente en la exposición Tesoros de Polonia, en el Palacio Real de Madrid.

Se trata de uno de los cuatro retratos que Da Vinci realizó a cuatro mujeres diferentes, entre ellos el reconocidísimo retrato de la Gioconda. En este caso se trata de Cecilia Gallerani, amante del duque Ludovico Sforza, y se expone en España por primera vez como la pieza central de la exposición organizada por Patrimonio Nacional.

"Dama de Armiño", de Leonardo Da Vinci

Junto a este cuadro descansan en las salas del Palacio Real otras 194 obras de importantes genios del arte como Rembrandt, por ejemplo, pero la llegada de este óleo de Da Vinci de 1490 ha eclipsado durante el día de hoya todas las demás.

El Museo del Prado había intentado ya que esta obra se expusiese en España anteriormente, pero ha sido ahora cuando la voluntad de su propietario, el aristócrata polaco Príncipe Adam Carol Czartorysk se ha hecho realidad, en cierta medida por la insitencia del presidente de Patrimonio Nacional, Nicolás Martínez-Fresno.El dueño del cuadro nació en Sevilla durante la Segunda Guerra Mundial, momento en que su familia se refugió en España, por lo que su vínculo con este país es muy grande.

Y algunos se preguntarás, ¿por qué porta esa dama elegante y con tanta clase un armiño en los brazos? Se trata de un símbolo motivado por un hecho real: el propio duque era conocido con ese sobrenombre, el de “armiño”, por haber sido nombrado por el Rey Fernando I de Aragón caballero de la Orden de caballería de Armiño en 1488.

Si nos centramos en los aspectos más técnicos de esta pintura, es muy destacada por su innovación. Y es que supone un giro en el estilo de Da Vinci al no representar a la mujer de perifl (como en sus retratos anteriores) sino en un perspectiva de tres cuartos, realizando una composición mucho más dinámica y con una luz que proviene de una sola fuente que aporta un “carácter plenamente tridimensional, logrando el efecto de vida real”, según palabras de Carmen García-Frías, la conservadora de pintura de Patrimonio Nacional.

La exposición, iniciada el 3 de junio, se prolongará hasta el 4 de septiembre, e incluye obras desde la Edad Media hasta el siglo XVIII. La otra perla es “Niña en un marco” (1641), de Rembrandt, en la que destaca la innovadora posición en el espacio de la figura de la niña, que parece sujetar el marco del cuadro. El próximo mes será España quien llevará su arte a Polonia con Tesoros del Patrimonio Nacional de España.

Miguel Alonso 

Sala de Exposiciones del Palacio Real de Madrid.

De lunes a domingo de 10:00 a 20:00 horas.

Más información en Patrimonio Nacional.

"Niña en un marco", de Rembrandt

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Written by siglosatras

4 junio, 2011 at 22:22

Espectacular puesta en escena en el estreno de “La Caída de los Dioses”

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Belén Rueda deslumbra al público vallisoletano con una magistral interpretación como protagonista de la adaptación de la obra de Visconti

Las agujas marcan las ocho y diez de la tarde cuando las puertas del Calderón se abren. La gente, que aguardaba paciente paseando por el soportal del teatro, se agolpa ahora con las entradas en la mano esperando poder entrar cuanto antes. Faltan pocos minutos para el estreno nacional de La Caída de los Dioses. El esloveno Tomaz Pandur es el director y el encargado de la adaptación al teatro de esta obra maestra del cine italiano de finales de los sesenta (La Caduta degli Dei, de Luchino Visconti, 1969), y en la noche de ayer fueron los vallisoletanos quienes pudieron apreciar, antes que nadie, un ejemplo más del “nuevo lenguaje escénico”, según al crítica internacional, iniciado por Pandur.

Elenco de "La Caída de los Dioses" (publico.es)

El terciopelo rojo que recubre butacas y suelos y el olor a talco y a perfume caro de mujer te envuelven en una atmósfera de ensueño cuando te sientas en la sala. Es parte de la magia del teatro. La gente se acomoda, charla y mira a su alrededor sin darse cuenta de que hay alguien ya en el escenario. Janek (interpretado por Emilio Gavira) se encuentra sentado en el extremo de una larga mesa que está lista para la cena. Es el mayordomo omnipresente que conoce cada trama de la historia y que pronto comenzará a cenar en solitario antes de que empiece la función mientras el público continúa entrando. Un pianista de estética nazi toca una insistente melodía al pie del escenario, en el patio de butacas. No dejará de hacerlo hasta el final. La música es muy importante para aportar el dramatismo que invade el ambiente y que colma la obra. Con sus notas, el piano acompaña los gestos, los gritos e incluso las miradas de los personajes. De este modo, los espectadores son introducidos en la historia antes incluso de sentarse, de que las puertas se cierren y de que se apaguen las luces. Un original comienzo, sin duda.

De pronto, el escenario está repleto de gente y ninguna de las sillas que bordean la mesa está vacía. Una silueta femenina de porte muy elegante alza una copa, inicia un brindis en alemán y se sienta. Cuando la luz hace su aparición descubrimos bajo esa silueta a una imponente Belén Rueda que brilla entre diamantes, con el pelo recogido y un vestido largo. Un look propio de los años treinta de la Alemania nazi que la sumerge de lleno en su personaje, el de la Baronesa Sophie von Essenbeck. Tras la muerte de su esposo, el Barón, ella es la encargada de mantener la unidad de una familia que se desmorona por momentos en una lucha por el poder que no tiene límites. El III Reich se ha instaurado en Alemania, y estos aristócratas verán cómo los miembros del núcleo familiar se debaten entre los partidarios de Hitler y los contrarios al nacionalsocialismo.

Se trata de “una historia tremenda contada de una forma tremenda”, según palabras de Fernando Cayo, que interpreta a Von Aschenbach. Con una escenografía apabullante que cambia por momentos gracias a una cinta transportadora que trae y lleva el atrezzo e incluso a los actores, la obra parece avanzar a un ritmo vertiginosos cuando, repentinamente, se frena en seco. Los giros expresivos son muy fuertes y el espectador llega a sentirse angustiado e incómodo al ver a una Belén Rueda que se retuerce por el suelo gritando de forma injustificada, a un Pablo Rivero (en el papel de Martin, hijo de la Baronesa) que se desnuda por completo y se tumba sobre su madre o a Fernando Cayo besando apasionadamente a Manuel de Blas antes de que este sea asesinado para, seguidamente, abrirle la espalda en canal. La “revolución de emociones” que anunciaba en rueda de prensa la protagonista antes del estreno queda patente. Con el paso de los minutos, los espectadores comienzan a retorcerse en sus asientos. Aquellos que se valían desde el palco de unos prismáticos para no perder detalle retiran los binoculares de sus ojos sobrecogidos.

El ambiente envolvente y sobrecogedor vuelve a hacer su aparición cuando la Baronesa comienza a cortar repollos sobre una tabla de madera y esparce los pedazos por todo el escenario poseída por una mezcla de rabia e ira mientras grita sin parar, apuntando con el enorme cuchillo a Olivia Molina. La tensión se apodera de cada rincón de la sala. La gente se remueve de nuevo. No están cómodos. Pero el enano Janek aparece vestido de mujer para hacer reír al público, que se relaja sólo por un momento antes de volver a la angustia y la incertidumbre.

Una espectacular Belén Rueda junto a Alberto Jiménez en un momento de la representación (nortedecastilla.es)

Como casi todo a lo largo de la representación, los cambios de vestuario son también muy rápidos: los hombres, vestidos con el uniforme nazi, con gabardinas y sombreros; las mujeres, sólo dos (Rueda y Molina), aparecen en camisón, con vestido largo, en traje de chaqueta o incluso semidesnudas en alguna escena. Eso sí, el modo y el momento en que algunos personajes se desnudan vuelve a estar injustificado, como muchos de los gritos o llantos.

Pero la exageración que puede sorprender en contraposición con la obra cinematográfica versionada por Pandur no debe ser en realidad motivo de asombro: lo que se ha pretendido es llegar más allá de la historia, profundizar en la psicología, los sentimiento y la personalidad de cada personaje, y lo que se aprecia son personalidades agresivas, ambiciosas, marcadas por algún trauma, fuertes y débiles, atormentadas en su mayor parte.

No cabe duda de que los medios expresivos del teatro son diferentes a los del cine, y más en las obras de este director. “La Caída de los Dioses” está plagada de elementos expresivos de otras artes, desde sus puntos pictóricos que recuerdan a grandes cuadros de la historia del arte, hasta guiños literarios y musicales. Las emociones explotan cada vez que un personaje pone su pie en el escenario; no se sabe qué puede pasar en la escena siguiente. Pandur juega con nosotros, nos mantiene expectantes y logra sorprender en cada acto. Eso convierte a esta obra en una obra maestra en la que lo mejor es, sin duda y pese a todo, la regia y elegante representación de Belén Rueda.

Miguel Alonso

La obra se estenó en Valladolid el 17 de marzo

Versión y dirección

Tomaz Pandur

Reparto

Belén Rueda, Pablo Rivero, Alberto Jiménez, Manuel de Blas, Santi Marín, Francisco Boira, Olivia Molina, Fernando Cayo, Emilio Gavira y Ramón Grau

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Written by siglosatras

29 marzo, 2011 at 17:37

Día Mundial del Teatro: La vida escenificada desde los inicios de la Humanidad

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En los orígenes del ser humano se sitúa una capacidad fundamental que le hizo diferenciarse del resto de los seres que poblaban el planeta por entonces. No sólo le hacía diferente sino que, a la larga, su nivel de evolución en ese aspecto le hizo superior y logró con ello dominar, en la medida de lo posible, los elementos que le rodeaban. Se trata de la COMUNICACIÓN. Desde que unos a otros los individuos se enviaban gestos o gruñidos, o desde que representaban pictoricamente animales en las cuevas para propiciar la caza, el ser humano no ha dejado de comunicarse y eso es lo que le ha ayudado a sobrevivir hasta el siglo XXI, agrupado en comunidades, en familias, en parejas… Pues bien, un paso más a esos gruñidos y gestos fue la introducción de la música y la danza, otros dos importantes medios de comunicación. Con ellos se realizaban rituales mágicos muy teatralizados y exagerados, y es ahí donde debemos buscar el origen de lo que hoy, 27 de marzo de 2011, celebramos a nivel mundial: el teatro.

Avanzando en el tiempo, pero asentados aún en la antigüedad, tenemos que referirnos al Antiguo Egipto, como casi siempre que hablamos del origen ancestral de una costumbre actual. Los egipcios, pioneros en tantas y tantas cosas, descibridores de tantas otras, representaban ya miles de años antes de nuestra Era dramas referidos a la muerte (la resurrección de Osiris es un claro ejemplo). Pronto aparecen las primeras máscaras y, con ellas, las dramatizaciones más exaltadas. Pero sin duda a todos se nos vienen a la mente los casos de Grecia y Roma cuando hablamos del teatro antiguo.

Las danzas y los cánticos acompañaban a las escenificaciones de la vida de los dioses griegos, pues por todos es sabido que el mundo mitológico era tremendamente importante para los griegos. Pero pronto en Grecia se inician las primeras representaciones de carácter dramático. Se llevaban a cabo en las plazas públicas y, pese a todo, seguían muy ligadas al mundo divino de los dioses hasta que la evolución artística llevó a la aparición de los modelos tradicionales de tragedia y comedia alrededor del siglo V antes de Cristo (Grecia Clásica). Poco a poco, el teatro se iba haciendo más complejo, con más actores y más actos, por lo que el lugar de representación sufrió igualmente una variación: eran necesarios mayores escenarios y, por ende, mayor capacidad para un público más multitudinario.

Teatro de Mérida (viajarporextremadura.com)

Es entonces cuando se erigen en piedra los grandes teatros de los que seguimos conservando restos hoy en día, con capacidad para miles de personas y, en general, aprovechando las colinas naturales para situar las gradas con mayor facilidad y seguridad. Eran edificios abiertos de forma circular con una orquestra (lugar donde se llevaba a cabo la representación) y detrás un espacio para el cambio de vestuario y la preparación de los actores. Tras la orquestra, lonas pintadas hacían las veces de decorado, junto a las vestimentas y máscaras. Un coro acompañaba la representación que, o bien acababa trágicamente, de forma heróica, aludiendo a los dioses o criticando a personajes del momento de forma satírica.

En Roma se siguió el patrón griego, si bien algunas cosas cambiaron: los romanos construirían sus primeros teatros en madera sobre suelo plano con varias plantas en mampostería. Los espectáculos se representaban sobre una plataforma, origen de los escenarios actuales (el pulpitum) y en general lo que primaba era la comedia, ya que para ellos, como el circo, el teatro era una forma más de divertirse o entretenerse.

Mayas, aztecas e íncas destacaron también en el ámbito teatral en el continente americano. Igual sucedió en Asia, donde son destacados el caso de China o la India. Los chinos tienen una tradición milenaria en la práctica de poemas escenificados, mientras que en la india es más ritual y simbólico, siendo la música y la danza muy importantes.

Europa “dejó de lado” en cierto modo al teatro durante muchos siglos, pero el clero recuperó su uso en la Edad Media con fines didácticos. De hecho, las representaciones se hicieron habituales desde el siglo XI en las iglesias para difundir la doctrina cristiana.

Posteriormente, los grandes logros y cambios culturales que trajo consigo el Renacimiento italiano a partir del siglo XIV son bien conocidos, y en el ámbito teatral no podía ser menos. El teatro renacentista se va a inspirar en los modelos clásicos (como el resto de las artes renacentistas: renace el clasicismo) y estaba destinado a las clases aristocráticas, con salas mejor adecuadas y más cómodas.

Teatro Colón (profeblog.es)

Las diferencias son muy claras con el teatro inglés de la época de Isabel II. Se produce entonces un esplendor del drama, siendo Shakespeare la figura más crucial del perídodo. El público rodeaba el escenario por tres lados, mientras que en la parte alta se colocaba la nobleza.

Estos siglos XVI y XVII ven llegar a España los corrales de comedias al aire libre, en las que se representaban obras de los grandes dramaturgos españoles de la época, como Lope de Vega o Calderón de la Barca. Se trata del Siglo de Oro español. Posteriormente, con el Barroco (siglo XVIII) el teatro verá llegar, debido a la popularidad que estaba alcanzando la ópera, máquinas más perfeccionadas que daban una apariencia más real a la representación (los actores vuelan sobre el escenario, desaparecen…). Y así hasta el siglo XIX, en cuyos últimos años se replantea el arte dramático por las nuevas exigencias de libertad creativa.

Así, el teatro moderno se caracteriza por esa libertad absoluta en el planteamiento del diálogo, con nuevas concepciones del espacio, de la iluminación y de la plasticidad gracias a las innovaciones técnicas y a la total libertad de los directores. Las obras de teatro clásicas se reformulan hoy con nuevos lenguajes; las obras recientes y más novedosas nos sorprenden con infinidad de choques de sentimientos, de giros expresivos, de escenificaciones apabullantes o diálogos pasmosos.

Todo cabe hoy en el teatro. Todo. O casi todo. Decir que cualquier cosa tiene cabida en el cine, en la pintura, en la música o en cualquier otra arte quizás sea quitarle valor, pero podemos decir que tenemos la suerte de encontrarnos en un momnento en el que la libertad, la imaginación y la creatividad se han apoderado de los artistas, que ya no se ciñen, (porque nadie les obliga a ello) a estereotipos, temas, modos o diálogos, sino que dejan fluir lo que sienten hacia un público que, aunque menos numeroso que el que se congregaba en las gradas de los teatros griegos, sigue disfrutando de la magia del teatro. Nada puede compararse a la presencia de un actor sobre una tabla de madera que, ante cientos o incluso miles de personas representa lo que no siente y hace sentir a esa gente aquello que está escrito en un triste guión en papel. Eso es magia

Que el vello se te erice al ver su rostro, al escuchar sus palabras o al sentir lo que trasmite es magia; que salgas del teatro desorientado tras haber reído y llorado en la butaca sin saber aún muy bien por qué es magia. Y si en un momento como este, el que vive la sociedad actual, renunciamos a la magia como muchos pretenden, ¿qué nos queda? Celebrémos, pues, el día del teatro como merece y hagamos que jamás se agoten las ganas de disfrutar del mundo del espectáculo en vivo y en directo. Y no olviden apagar sus teléfonos móviles antes de que comience la función. No tengan prisa en encenderlos de nuevo cuando salgan de la sala. Sólo disfruten.

Miguel Alonso

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Written by siglosatras

27 marzo, 2011 at 14:48

¿La estrella más fría del Cósmos?

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Pareja de enanas marrones

Hoy ‘Periodismo e Historia’ se vuelve de nuevo hacia el cielo, hacia el espacio, asombrado por un curioso descubrimiento relacionado con las estrellas. Cuando hablamos de cifras referidas al universo, nos resulta muy complejo asimilar ciertas cosas que son tan lejanas e inabarcables por la mente del hombre, un pequeño ser, un mínimo punto (o ni si quiera eso) en un inmenso espacio infinito.

Uno de esos datos, por ejemplo, es la temperatura del Sol, que roza los 5.500 grados centígrados. Pues bien, recientemente un grupo de astrónomos de la Universidad de Hawai ha descubierto la estrella más fría que se conoce, que sólo cuenta con 100 grados centígrados (como una taza de té recién hecho). Se trata de un astro fallido que, al no poder mantener de forma contante las reacciones de fusión de hidrógeno porque no ha acumulado suficiente materia, no brilla como las estrellas normales y el calor que emite es, por ello, menor.

Es una enana marrón que esta acompañada de otras, pero ésta es la más fría. Su nombre no importa ahora, pues es meramente científico y no nos dice mucho, como en otros casos (CFBDSIR 1458+10B), y su lejanía respecto a la Tierra oscila los 75 años luz. Las investigaciones al respecto continúan y lo harán durante un tiempo, como aseguran los científicos, ya que la búsqueda de objetos fríos en el cielo es uno de los temas “de moda” en astronomía. Nosotros nos dejaremos sorprender por los nuevos hallazgos.

Miguel Alonso

Fuente: EL PAÍS (edición digital) Share

Written by siglosatras

27 marzo, 2011 at 9:29

Índalo: El hombre en relación con la Tierra y el Universo

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Índalo

Son muchos los símbolos que nos han legado las culturas antiguas, que permaneces inscritos, grabados o dibujados en papiros, cuevas, piedras u otras representaciones que hoy consideramos artísticas y que, quizás en sus orígenes, eran medios de comunicación o de contacto con el mundo divino y mágico. Hoy nos acercamos a uno de esos símbolos: el índalo.

Se trata de la representación de una figura humana con las piernas abiertas y los brazos extendidos que tiene un arco iris en sus manos, si bien otros consideran que se trata de la Vía Láctea o la Bóveda Celeste. A muchos les resultará familiar, sobre todo si son del sur de España, ya que se trata del símbolo de Almería. La razón es que se descubrió en una pinturas rupestres del Cerro Maimón en esa zona de Andalucía (Cuevas de Los Letreros). Estas representaciones datan de entre el 8500 y el 3500 antes de Cristo, el Neolítico tardío o Edad del Cobre, y son patrimonio de la Humanidad.

Sin embargo, a lo largo de la historia se han hallado otros ejemplos, no sólo en diversos puntos de España, sino de todo el globo terráqueo, pues el índalo ha sido representado por diferentes civilizaciones y en distintas época. Podemos decir que se trata de un símbolo universal. Un dibujo en el Templo de Ramsés II en Abydos (Egipto) es un claro ejemplo de ello, o el famoso dibujo del genio Leonardo Da Vinci, que se trata de una de las representaciones más conocidas (“De proporciones según Vitrubio de la cuadratura del círculo”, de 1490).

Índalo en el Templo de Ramsés II en Abydos (Egipto)

Además de ser durante siglos el símbolo de la buena suerte, el índalo representa al ser en plenitud, la armonía del universo, y es el símbolo de la mujer y el hombre universales. Conocido como Hombre Arcoiris que interactúa con el Universo, es de gran importancia para la iconografía mexicana, además de ser el símbolo de la responsabilidad de cada individuo de amar y proteger a la Tierra (según la tradición de Hawai), un significado sin duda muy bello. Asimismo, a mediados del siglo XX se tomó como símbolo del movimiento intelectual y pictorico llamado precisamente movimiento indaliano, encabezado por Jesús de Perceval.

No está claro si etimologíacamente la palabra índalo procede de la lengua de los íberos (el indal eccius o mensajero de los dioses) o si el origen está en el patrón de la ciudad de Almería, San Indalecio. En cualquier caso se trata de un ejemplo más, entre tantos, de la importancia de la simbología para nuestros ancestros (como para nosotros hoy) y de la universalización de tantos y tantos gestos, figuras, palabras, hábitos y costumbres que han guiado las vidas de pueblos muy lejanos en el espacio y en el tiempo.

Miguel Alonso

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Written by siglosatras

5 marzo, 2011 at 17:07

Taj Mahal: cuando el amor vence a la muerte

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El conjunto de edificios de mármol y piedras semipreciosas, rodeado de jardines y estanques, se encuentra situado en la ciudad de Agra, a orillas del río Yamuna (a unos 200 kilómetros al sur de Delhi, capital de la India), y constituye un claro ejemplo de la capacidad del hombre para amar y crear belleza.

Ella murió durante el parto del último de sus catorce hijos. Él, profundamente enamorado, comenzó a erigir un monumento en su honor sumido en una terrible depresión. Ésa es la historia del Taj Mahal, así es como surgió este monumento al amor cuya belleza blanca y perfecta deslumbra a los visitantes.

Los protagonistas de esta historia fueron el emperador mogol Sha Jahan y su tercera esposa, la bellísima e inteligente Mumtaz Mahal (”Joya o Luz del Palacio”), que contrajeron matrimonio en el año 1612. Fue, de las tres que tuvo, la esposa favorita del emperador y su más fiel confidente y consejera. Antes de morir, le hizo prometer que levantaría el más hermoso de los monumentos en recuerdo de su amor, y así lo haría: Sha Jahan ordenó dos años de luto y en 1631 inició la construcción de este monumento funerario cuyo esplendor, belleza, fuentes y jardines debían recordar al paraíso descrito en el Corán.

Vista aérea del Taj Mahal (lollypoopz.galeon.com)

El emperador deseaba construir para sí mismo un mausoleo en mármol negro en la otra orilla del río, una réplica del Taj Mahal que estaría unido a éste por un puente de plata, pero no pudo ser, ya que tras los veintidós años que duró la obra, el emperador cayó enfermo. Sus hijos, valiéndose de la debilidad de su padre, se dividieron el imperio y Sha Jahan terminó encerrado en la fortaleza de la ciudad, muy cerca del Taj Mahal. Desde su celda contemplaba cada día la tumba de su esposa hasta que murió en 1666.

Los datos sobre su construcción son fascinantes: más de 20.000 obreros trabajaron en ella y más de mil elefantes transportaron hasta allí mármoles, piedras semipreciosas y materiales llegados de lugares como Egipto, China o Afganistán. La leyenda cuenta, además, que el emperador, puesto que no encontraba la manera de que el encargado de la obra entendiese su sufrimiento, mando asesinar a la mujer de este y al fin así pudo entender lo que Sha Jahan quería hacer.

Existen asimismo muchas historias sobre obreros mutilados y horribles detalles referidos al desmembramiento y la mutilación que el emperador habría provocado a algunos de ellos. Incluso se cuenta que después de completar su trabajo les hacía cegar y cortar las manos para que no pudieran volver a construir un monumento que empañara la grandeza del Taj Mahal. Puede parecer sorprendente hoy en día, pero era una práctica habitual en la Antigüedad (los egipcios hacían algo similar para que los arquitectos no desvelasen los secretos y laberintos de las pirámides, por ejemplo).

Taj Mahal al borde del río Yamuna (esacademic.com)

El Taj Mahal está situado sobre una plataforma elevada y posee cuatro minaretes en cada esquina de más de doce metros de altura. Estos minaretes fueron construidos ligeramente inclinados para evitar que se cayeran sobre la tumba en caso de terremoto. La bella cúpula de 35 metros de altura, una mezquita dedicada al culto y una réplica idéntica a ésta construida al otro lado para mantener la simetría… Se trata de un conjunto arquitectónico fascinante lleno de leyendas y cuyos datos sorprenden por momentos. Está considerado el más bello ejemplo de arquitectura mogola, y combina elementos de la arquitectura islámica, persa, india y turca.

El mausoleo levantado para Sha Jahan cuando falleció es el único edificio que no guarda la simetría del Taj Mahal, pero como detalle destacado cuenta con un total de veintidós cúpulas, una por cada año que duró la construcción del complejo funerario. Cabe señalar además que las tumbas de ambos se encuentran hoy en día juntas en una cámara subterránea a la que los turistas no tienen acceso. Al fin juntos eternamente.

Miguel Alonso

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Written by siglosatras

19 febrero, 2011 at 14:56

El precio ha sido caro, pero al fin Egipto lo ha conseguido

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EL ADIÓS A MUBARAK

Han pasado 18 días desde que los ciudadanos egipcios comenzasen masivamente a protestar, pero finalmente han conseguido que Hosni Mubarak dimita. Las banderas, los gritos de alegría y júbilo y los fuegos artificiales han llenado la Plaza de la Liberación, centro neurálgico de las manifestaciones.

Esta plataforma en la que estamos ha sido clave en el proceso, pues todo se desencadenó el pasado 25 de enero con una gran marcha convocada por Internet, lo cual haría que pronto el gobierno bloquease algunas redes sociales y posteriormente las comunicaciones telefónicas y toda la Red. Las revueltas que se suceden hacen que comencemos a contar victimas mortales: cuatro el primer día, dos al día siguiente (un manifestante y un policía), setenta muertos el 28 de enero… una masacre que jamás debió suceder.

Una de las protestas en la Plaza de Tahrir (elpaís.com)

Sin embargo, lejos de marcharse y ceder ante las lógicas presiones y peticiones del pueblo, el presidente afianza su poder en esos días y renueva su gobierno. Mubarak, en el cargo desde 1981, parece que desea seguir dirigiendo el país del Nilo como había venido haciendo hasta entonces, olvidando el significado de palabras tan importantes como libertad, democracia o igualdad, palabras que son mucho más que eso, mucho más que simples palabras; derechos que se han reclamado por doquier y que por suerte en España y otros tantos países los hicimos realidad hace algunos años.

La prensa no puede trabajar en Egipto, la cadena de televisión árabe Al Yazira ve cómo cierran sus oficinas… ¿el Gobierno no quiere que se informe a la ciudadanía? Mal asunto entonces. Ésa es una estrategia de los poderosos que no puede tener detrás nada bueno. Pero el Ejército se pone del lado de los manifestantes y se niega a disparar contra ellos porque sus reclamaciones son legítimas.

Desde este blog ya se habló de un hecho aberrante que se produjo durante estos días de saqueos, que fue la destrucción de obras de arte del Museo de El Cairo. Aunque para algunos fuese un simple hecho al que no dan más importancia que al resto, que a los hechos políticos, sociales, etc., para ‘Periodismo e Historia’ es clave, tanto a nivel internacional, como nacional; tanto en el plano cultural como en el económico y social; tanto emocional como éticamente. No eran personas muertas por luchar en favor de lo que creían, es cierto, eran sólo estatuas y objetos, pero no estatuas y objetos sin más. Eran milenarios tesoros por cuya conservación muchos han luchado, por cuyo estudio muchos nos estamos esforzando; eran parte de nuestro pasado que no puede recuperarse.

Europa y Estados Unidos han presionado también a Egipto para que frenase esa oleada de muertos y revueltas y que el cambio se produjese cuanto antes, pero los saqueos, los tiroteos y las protestas se sucedían igual hasta que el 3 de febrero mueren al menos otras cinco personas y los tanques entran en la plaza Tahrir. Hasta los empleados públicos se manifiestan en contra de Mubarak, que finalmente, el 11 de febrero, dimite. No lo anuncia él (¿por cobardía? ¿Por vergüenza?), sino el vicepresidente Suleiman.

Pero no está todo hecho: ahora hay que ver cómo se sucede la transición hacia la democracia y la libertad por la que tanto se ha luchado; por la que se han dejados tantas víctimas innecesarias en el camino y tantas pérdidas irrecuperables.

Sé que es un símil atrevido y osado, pero no olvidemos que nosotros en España tuvimos esta transición hace más de treinta años, muy exitora por suerte. Es cierto que no nos matamos en la calle, seguramente porque bastantes habían muerto ya con el Generalísimo y también en gran medida (fundamentalmente) porque tuvimos la suerte de contar con un monarca que supo llevar la transición magistralmente. Pero el caso es que ahora le toca a él, a Egipto, un país que se ha cansado de aguantar el yugo dictatorial que tenía sobre sus hombros, que ha demostrado que puede darlo todo, hasta la vida, con tal de conseguir lo que persigue y que al fin ha abierto los ojos y la boca para darse cuenta de lo que le falta y reclamarlo. Por ello desde aquí nuestra enhorabuena, nuestro reconocimiento y por supuesto nuestro deseo para que todo siga su cauce y las cosas cambien de verdad en ese país.

Desde ‘Periodismo e Historia’ queremos también dedicar este post y la victoria de la ciudadanía egicia a Ahmed Mohamed Mahmud. Para muchos será un desconocido, para otros un héroe. Se trata del periodista egipcio que, tras ser herido por los disparos de un francotirador el 28 de enero, murió el 4 de febrero, siendo el primer periodista muerto en el conflicto.Otra triste noticia para quienes tenemos la vocación de informar. A él no le dejaron hacerlo.

Miguel Alonso

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Written by siglosatras

12 febrero, 2011 at 11:01